Mayra Sanchez: “Azul como el unicornio”

Llevo años escuchando Silvio. Le gusta a mi madre y, por ella, lo conocí. El Unicornio Azul siempre fue una incógnita. Existen miles de versiones sobre a quién, o a qué, se lo escribió. Algunos dicen que es para un amigo, otros que perdió un juguete y los mas pilcheros sostienen que es porque le robaron un pantalón vaquero. Sin pensar en el móvil, Masliah escribió “El regreso del unicornio” y el Negro Alvarez,  “El calzoncillo azul”. Con ambas canciones me reí a pata suelta. Entre risa y nostalgia no pude dejar de pensar en el origen.

Hoy ví la luz. Acabo de develar el misterio. Entendí la conspiración.

Silvio, sin que pudiéramos advertirlo, ha sido parte de una estrategia de comercialización de la industria farmacológica.

¿Víctima o instrumento? Solo él lo sabe.

Lo que yo si sé es que la grabación de esta canción fue un refuerzo, no un mensaje aislado. El complot había empezado con una versión de Los Pitufos en una historieta francesa que tradujeron al español en el 69, año sugerente cuando de sexualidad se trata.

Pusieron a muchísimos enanos deformes en un campito a correr alborotados detrás de una boluda de voz chillona que usa tacos en medio de los yuyales, con pelo rubio y peinada con brushing, de nombre Pitufina.

Todos lo tipitos y pititos corrían atrás de la misma chica, mientras Papá Pitufo que era el único viejo de la aldea, como dios, estaba solo y sin musa.

Después los pitufos y la pitufina se animaron, la estrategia se reforzó y el cine los proyectó.

Fueron papel y fueron películas que cada tanto se recrean.

Sospecho que debe depender de cómo marchan las ventas.

Todo es parte de lo mismo. Intentan convencernos de que cuando uno llega a los cincuenta la sexualidad pasa por un pene tieso durante tanto tiempo como el de un adolescente.

Esos niños que crecieron con Los Pitufos y se convencieron de que las rubias son taradas, de que los viejos no cogen y de que deben pelearse con otros machos cabríos por la misma hembra, ya no son niños.

De hecho, eran adolescentes cuando Silvio grabó el unicornio azul en el 82 y de nuevo lanzaron una campaña. Vinieron a reforzar. Ahora lo sé. El unicornio azul es una oda escrita para el señor que sale de levante y se olvida el viagra en la mesita de luz.

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