2016

Ni la Sombra de Gray (Cristina Bertone)

La semana pasada, recibí una llamada desde la redacción de la revista donde mensualmente escribo artículos sobre temas de actualidad o personas que están en boga. Dichos artículos  están realizados basado en un análisis...

Corré, loco, corré (Gustavo Oña)

El hombre desnudo que corre desesperadamente por las calles con un bebé en brazos, lamentablemente: soy yo. Y la mujer que lo persigue, el arma asesina entrenada en los campos de batalla de duros...

Mis días con Lulú (Rodolfo Piovera)

-Lo que me fascinaba de Lulú era su manera de hablar y cómo ordenaba los muebles. Hablaba a borbotones con frases terminadas en una vocal que casi siempre era la u, aunque no fuera...

Buzón de salida (Mariana Rodríguez)

Hola. Ya sé que no tengo que mandarte mensajes a esta hora, pero es que te extraño mucho. Eso. Enviado sab. 22.32   Qué bueno que me contestaste. Me hizo feliz. Vos me hacés...

Sacerdocio (Gonzalo Jorge Goicoa de la Serna)

“El administrador me explicó que el “pendorcho” de la cupla de la bomba de agua es carísimo, y encima ya no se fabrica más. Así que el que compró es el de media pulgada...

Un Salto (Fernando M. Etchadny)

¿Qué importa que me llame Gustavo Solari y tenga veintisiete años? En minutos sólo seré un pestilente cadáver. Porque, les cuento, estoy parado en la cornisa del piso catorce del edificio en que vivo,...

Marcianita (José Gabriel Velasco Fernández)

Asiento con la cabeza después de leer lo escrito en la placa de extraño material. Desde hace varios días, lo que ahí anoto constituye la forma de comunicarme con el, digamos, ser, que se...

Un amor incomprendido (Ariel Díaz)

Había terminado de leer un cuento ante un grupo de escritores con los que me reúno cada semana. — No te ofendas, Ariel, pero tu relato tiene tantos adjetivos que me choca, me desconcentra...

El truco (Luciano Rodríguez)

Siempre pensé que sería un gran mago. Nunca creí que haría desaparecer a mi abuela. Aquel trágico domingo habíamos ido, como solíamos hacer todos los domingos, a casa de mis nonos. Una vez comido...